Hola...
Esta vez les pondré algo que escribí hace algunos años mientras vivía en Madrid. Es algo que recién lo vuelvo a leer y es como que lo he descubierto. Espero que a alguien le sirva de algo.
A veces, pareciera que el primer paso de un largo recorrido es pequeño... La verdad es que ese primer paso da la pauta de cuan gradioso será el final, esa dualidad, dos polos, comienzo y fin, norte y sur, iguales por naturaleza, diferentes en grado. Somos impacientes desde que nacemos, quisieramos que la vida o el destino nos atendiera a la misma velocidad con la que pensamos o soñamos. Creo que la clave está, en saber disfrutar del crecimiento, de la añejación, como el vino, como las bacterias. Sea como sea, hay que disfrutar y aprender de todos los momentos que nos tocan vivir, para bien o para mal, al final siempre seremos mejores personas.
miércoles, 31 de enero de 2007
martes, 23 de enero de 2007
Resaca de vida
Ay pinche Megadoro...
Fijate bien, alimento tu alma, tu mente, tus inquietudes y aun asi sigues sin escribirle a toda esta gente que te quiere. Te doy amor, te doy tabaco y también cerveza. Te doy una actitud y te doy estilo. Te has convertido en una estrella de rock gracias a mi y aun asi sigues sin compartir tus historias con toda esta gente que te quiere. ¿Será que Megadoro tiene resaca de una vida pasada?
Es curioso, Megadoro dice que siente un sentimiento profundo en el pecho, no logra descubrir lo que es, pero yo también lo estoy sintiendo y la verdad es que no se si me gusta. Tanta incertidumbre me tiene contra la pared, con una fe de algo que no se si llegará. Escucho cuando Megadoro llora por las noches y se revuelca de dolor, sigue sin decirme lo que siente. Una madrugada me desperté y escuché un ruido, era Megadoro. Estaba en el baño, blanco como el papel, no quería que le ayudara. Estaba vomitando. Le pregunté si todo estaba bien, me dijo que nada estaba bien, vomitaba los restos de su vida pasada, que le habían hecho daño. Todo ese falso amor, toda esa costumbre, todas esas mentiras le habían provocado nauseas. La verdad es que no quise quedarme mucho tiempo en ese baño, aquello apestaba.
Megadoro, se que estás con resaca después de una vida de juerga. Recuerda que te quiero.
Un beso
Arturo
Fijate bien, alimento tu alma, tu mente, tus inquietudes y aun asi sigues sin escribirle a toda esta gente que te quiere. Te doy amor, te doy tabaco y también cerveza. Te doy una actitud y te doy estilo. Te has convertido en una estrella de rock gracias a mi y aun asi sigues sin compartir tus historias con toda esta gente que te quiere. ¿Será que Megadoro tiene resaca de una vida pasada?
Es curioso, Megadoro dice que siente un sentimiento profundo en el pecho, no logra descubrir lo que es, pero yo también lo estoy sintiendo y la verdad es que no se si me gusta. Tanta incertidumbre me tiene contra la pared, con una fe de algo que no se si llegará. Escucho cuando Megadoro llora por las noches y se revuelca de dolor, sigue sin decirme lo que siente. Una madrugada me desperté y escuché un ruido, era Megadoro. Estaba en el baño, blanco como el papel, no quería que le ayudara. Estaba vomitando. Le pregunté si todo estaba bien, me dijo que nada estaba bien, vomitaba los restos de su vida pasada, que le habían hecho daño. Todo ese falso amor, toda esa costumbre, todas esas mentiras le habían provocado nauseas. La verdad es que no quise quedarme mucho tiempo en ese baño, aquello apestaba.
Megadoro, se que estás con resaca después de una vida de juerga. Recuerda que te quiero.
Un beso
Arturo
viernes, 19 de enero de 2007
A veces
Escucho una campana y me despierto. Pienso que todo acabó. Son mis inseguridades, mis tristezas. Todo huele a mierda, el perro huele a mierda y el campo tambien. Huyo hacia la calle y escucho las mismas campanas que me despertaron, es mi corazón. Me duele, siento que voy a sufrir un infarto. A veces, cuando la noche es negra me dan ganas de llorar y de gritar y de llorar y de gritar como si todo fuera una repetición de una copia de una copia de una copia.
Me devolviste las 80 pulsaciones por segundo que había perdido, pero aun te quedaste con mi sangre, y ¿que hago yo sin mi sangre? Voy a salir a la calle a comprar un helado, voy a pensar y luego te digo que hago sin mi sangre.
Megadoro
Me devolviste las 80 pulsaciones por segundo que había perdido, pero aun te quedaste con mi sangre, y ¿que hago yo sin mi sangre? Voy a salir a la calle a comprar un helado, voy a pensar y luego te digo que hago sin mi sangre.
Megadoro
jueves, 18 de enero de 2007
Gracias amigos...
Estimados lectores,
Como ven, no he estado muy inspirado y a veces desaparezco por que si, de la bloggermania.
El creador de Megadoro, osea yo. Ha tenido grandes y graves problemas ultimamente... Cosas con solución obviamente, pero que por el momento me han tocado profundamente y me han dejado triste. Quiero agradecer a lo único cierto que tengo en todo el mundo, a mis amigos. Esos pocos que puedo considerar amigos. Ustedes saben muy bien quienes son. Los que me estan apoyando, algunos desde lejos y los que están aqui cerca, que me pusieron un colchón para no sentir el suelo tan duro cuando me cai.
¡GRACIAS!
Les prometo que muy pronto continuaré dándole seguimiento a las aventuras y desventuras de Megadoro por el globo terraqueo.
Un beso muy fuerte a todos.
Como ven, no he estado muy inspirado y a veces desaparezco por que si, de la bloggermania.
El creador de Megadoro, osea yo. Ha tenido grandes y graves problemas ultimamente... Cosas con solución obviamente, pero que por el momento me han tocado profundamente y me han dejado triste. Quiero agradecer a lo único cierto que tengo en todo el mundo, a mis amigos. Esos pocos que puedo considerar amigos. Ustedes saben muy bien quienes son. Los que me estan apoyando, algunos desde lejos y los que están aqui cerca, que me pusieron un colchón para no sentir el suelo tan duro cuando me cai.
¡GRACIAS!
Les prometo que muy pronto continuaré dándole seguimiento a las aventuras y desventuras de Megadoro por el globo terraqueo.
Un beso muy fuerte a todos.
miércoles, 17 de enero de 2007
Megadoro tampoco se fue...
Queridos amigos,
Después de muchos sube y baja de emociones, de energías positivas y negativas. Decidí quedarme. Mi corazón no pudo coger ese avión, lo siento. Megadoro tendrá que esperar un poco para poder caminar de nuevo por la gran ciudad.
Después de muchos sube y baja de emociones, de energías positivas y negativas. Decidí quedarme. Mi corazón no pudo coger ese avión, lo siento. Megadoro tendrá que esperar un poco para poder caminar de nuevo por la gran ciudad.
viernes, 12 de enero de 2007
Desaparecí...
Chicos y Chicas!
Lo siento, ayer me perdí entre el trabajo y una que otra cosa que me surgió. Sigo con la herida de la pinche ardilla que me mordió, pero ya está sanando. En la clínica me pusieron una inyección contra la rabia, como me dolió... Ayer tuve un arranque de sinceridad y dije muchas cosas a alguien a quien tenía que haberselas dicho hace tiempo. Siempre tarde... Si sabes quien eres, por favor, no huyas, te necesito a mi lado RBD.
Megadoro ha dormido mucho todos estos días, no se quiere ir, pues el lunes debe partir de nuevo a Madrid a continuar con la vida por unas semanas nomas. A Megadoro no le gusta trabajar, es más perezoso... Pero bueno, ya dejemos de hablar mal de Megadoro, no puedo ser asi con alguien a quien quiero y aprecio mucho. NUNCA se habla mal de la persona a la que quieres. No se puede ser tan hipócrita.
Bueno señores y señoras, lo siento, Megadoro no quiere despertarse y asi no puedo contarles sus historias. Mañana les cuento más cosas.
Les quiero bien.
Megadoro
Lo siento, ayer me perdí entre el trabajo y una que otra cosa que me surgió. Sigo con la herida de la pinche ardilla que me mordió, pero ya está sanando. En la clínica me pusieron una inyección contra la rabia, como me dolió... Ayer tuve un arranque de sinceridad y dije muchas cosas a alguien a quien tenía que haberselas dicho hace tiempo. Siempre tarde... Si sabes quien eres, por favor, no huyas, te necesito a mi lado RBD.
Megadoro ha dormido mucho todos estos días, no se quiere ir, pues el lunes debe partir de nuevo a Madrid a continuar con la vida por unas semanas nomas. A Megadoro no le gusta trabajar, es más perezoso... Pero bueno, ya dejemos de hablar mal de Megadoro, no puedo ser asi con alguien a quien quiero y aprecio mucho. NUNCA se habla mal de la persona a la que quieres. No se puede ser tan hipócrita.
Bueno señores y señoras, lo siento, Megadoro no quiere despertarse y asi no puedo contarles sus historias. Mañana les cuento más cosas.
Les quiero bien.
Megadoro
miércoles, 10 de enero de 2007
¡Me mordió la ardilla!
Estimados lector@s:
Tengo que agradecerles su grata lectura. He recibido cientos de mails, unos anónimos y otros de gente la cual quiero mucho, felicitandome por mi blog! No sabía que esto iba a tener tanto éxito! GRACIAS!!!!!!!!!
Pues ayer al final de mi historia de las streepers, les contaba que se metió una ardilla al estudio de mi padre. La ardilla era gorda y tenía la cola peluda, pero cuando les digo, peluda, era de verdad algo increible, era más cola que ardilla. La cosa es, que al principio la ardilla estaba feliz comiéndose unas semillas que mi padre tenía encima de su escritorio, prácticamente había invadido el estudio. Lo gracioso del asunto, es que normalmente cuando uno se acerca a estas animalitas, ellas por instinto huyen, pero esta no, se quedaba quieta a la espera a que la fueras a tocar. Realmente era una ardilla adorable, mi madre trató de acercarse con fruta, y pensó que ella huiría, pero la ardilla hizo un gesto de querer saltar encima de mi madre y se asustó asi que corrió hacia la puerta y la ardilla venía detrás de ella como diciendo "Donde está mi fruta?" Más tarde me acerqué yo con un trozo de pan y una nuez. La ardilla me vió llegar y corrió a mi como una posesa al ver la comida, de verdad me asusté, pero pensé que era bonito tener una ardilla en casa asi que le di la comida y sin mediar palabra se comió todo. La quise tocar y la muy ruin, me ha pegado una mordida... Pinche ardilla no vuelvo a confiar en una, si ya lo decía mi abuela que nunca me fiara de la cola de una ardilla. Son lo peor.
Chicos, luego les escribo más, les voy a contar la historia de cuando me perdí en el centro de manhattan y no pude llegar a la locación, y yo era el responsable de las luces en un corto, obviamente, las luces las tenía yo... los celulares no existían en ese tiempo todavía, asi que se pueden imaginar lo que pasó en ese rodaje... Fue un desastre. Para mi fortuna terminé en medio de una producción de Joel Schumacher, ahi, en el centro de Manhattan. Ya luego les cuento, esperenme a que termine un par de cosas que tengo pendientes.
Tengo que agradecerles su grata lectura. He recibido cientos de mails, unos anónimos y otros de gente la cual quiero mucho, felicitandome por mi blog! No sabía que esto iba a tener tanto éxito! GRACIAS!!!!!!!!!
Pues ayer al final de mi historia de las streepers, les contaba que se metió una ardilla al estudio de mi padre. La ardilla era gorda y tenía la cola peluda, pero cuando les digo, peluda, era de verdad algo increible, era más cola que ardilla. La cosa es, que al principio la ardilla estaba feliz comiéndose unas semillas que mi padre tenía encima de su escritorio, prácticamente había invadido el estudio. Lo gracioso del asunto, es que normalmente cuando uno se acerca a estas animalitas, ellas por instinto huyen, pero esta no, se quedaba quieta a la espera a que la fueras a tocar. Realmente era una ardilla adorable, mi madre trató de acercarse con fruta, y pensó que ella huiría, pero la ardilla hizo un gesto de querer saltar encima de mi madre y se asustó asi que corrió hacia la puerta y la ardilla venía detrás de ella como diciendo "Donde está mi fruta?" Más tarde me acerqué yo con un trozo de pan y una nuez. La ardilla me vió llegar y corrió a mi como una posesa al ver la comida, de verdad me asusté, pero pensé que era bonito tener una ardilla en casa asi que le di la comida y sin mediar palabra se comió todo. La quise tocar y la muy ruin, me ha pegado una mordida... Pinche ardilla no vuelvo a confiar en una, si ya lo decía mi abuela que nunca me fiara de la cola de una ardilla. Son lo peor.
Chicos, luego les escribo más, les voy a contar la historia de cuando me perdí en el centro de manhattan y no pude llegar a la locación, y yo era el responsable de las luces en un corto, obviamente, las luces las tenía yo... los celulares no existían en ese tiempo todavía, asi que se pueden imaginar lo que pasó en ese rodaje... Fue un desastre. Para mi fortuna terminé en medio de una producción de Joel Schumacher, ahi, en el centro de Manhattan. Ya luego les cuento, esperenme a que termine un par de cosas que tengo pendientes.
lunes, 8 de enero de 2007
50 calles por culpa de unas que me encontré...
Vamos a ver, llevo a penas unos días con esto de ser "blogger" me encanta el término. Me había vuelto adicto al youtube, pero de repente sentía que había visto todos los videos que más me gustaban, y los repetía y los repetía, hasta había subido unos que yo había hecho y cada día lo mismo. Meterme a mi cuenta de Youtube para ver cuanta gente los había visto. Ahora con esto del blog vengo emocionado cuando puedo al ordenador y veo si tengo algún comentario. Hasta el momento solo tengo dos, uno que yo mismo me puse, para sentirme bien y otro de mi amiga "blogger" Bebu, a quien conocí mientras era el coordinador de guiones de una empresa multimedia en Madrid. Ella la verdad es que escribe muy bien, pero mis jefes en la empresa nunca me dejaron comprarle uno de sus guioncitos con slang argentino por que decían que la economía en Argentina no daba para ringtones, ni modo Bebu, algún día haremos una película juntos. El otro día aceptó que mantuvieramos una relación virtual, pero duró muy poco, no pudimos saber como tener virtualitos. Asi que bien, Bebu seguirá siendo mi "bloggeramor" platónico. La pueden leer en: niquetuvierasalgoquehacer.blogspot.com
Ya dejemos a Bebu en paz, les dije que les iba a contar cuando unas streepers me asaltaron y se quedaron con todo mi dinero del mes. Se que la profesión de "teibolera" anda mal ultimamente, con esto de las webcams se les han ido muchos clientes a las páginas porno. Pero en ese tiempo cuando a mi me pasó esto, todavía no estaba tan desarrollada la tecnología como para decir que había una crisis. Una noche de otoño, estaba en mi habitación escribiendo uno de mis tantos guiones, sonó mi teléfono. (les traduciré al español la conversación, por que todo fue en inglés)
Riiing.... Riing...
Megadoro - Bueno...
Claude - Mega eres tú?
Era un buen amigo y actor, Claude, que había trabajado conmigo en un corto que rodamos unos meses atrás. Era todo un personaje. Además de actor, era médico psiquiatra y profesional de las artes marciales. Hablaba 7 idiomas, había nacido en Egipto y se había criado en Argentina, luego emigró a Nueva York donde había vivido toda su vida. Claude era un señor de unos 45 años, una persona solitaria que tenía adicción a los anuncios calsificados personales de los periódicos. Tenía muy mala suerte con las mujeres, sobre todo por su manera de ser. Una personalidad un poco extraña que de entrada cuando conocía a una chica a los 5 minutos, salía con algo tan interesante como ¿Cual es tu signo Zodiacal? O también recuerdo que a la directora de fotografía de un corto le propuso ir a ver su colección de películas porno clásico a su apartamento. Ya se imaginan, que de repente aparezca un señor y les diga "¿Has visto garganta profunda, nena?" o tratando de demostrar sabiduría "¿Te importa que fume mientras comes?, pues si no la has visto ven a mi apartamento, verás que buen porno se hacían en los 70s..." Cosas por el estilo.
Pues sigo con mi conversación entre Claude y Megadoro:
Mega: Si, Claude... eres tú?
Claude: Mega, quieres acompañarme a un festival de cortometrajes en el madison square garden?
Mega: Pues la verdad es que no quiero salir, he gastado mucho, y tu sabes que salir por ahi es caro, no me quiero quedar corto de dinero a fin de mes.
Claude: Mega, te invito yo, no tienes que pagar nada, además tengo entradas para el festival. He quedado con una amiga ahi y dijo que llevaría a su prima menor, que creo que es de tu edad... (Yo en ese tiempo era un chaval)
Mega: .... (Pensando) hmmm.... Pues es que no se....
Claude: Mega, por favor ven conmigo, nos vamos a divertir... Mi amiga es muy guapa y su sobrina al parecer también es actriz.
Mega: Estará buena?
Claude: Buenisima...
Mega: Bueno, si tu me invitas me alisto en 5 minutos y llego.
No me insitió como vieron, me puse una camisa limpia y una chumpa por si hacía fresco. Llegué en el metro al madison square garden, un lugar fascinante con mucha historia, bla bla bla...
Me encontré con Claude a la entrada, el iba vestido con una pajarita en el cuello color amarillo y un traje color ocre un poco sospechoso. Nos saludamos y entramos. Su peculiar vestimenta no lo hacía pasar desapercibido y yo opté por caminar unos metros adelante de él para no sentirme involucrado. Las tales chicas no aparecían por ningún lugar y decidimos esperar en la barra del bar.
Mega: A que horas habías quedado?
Claude: a las nueve.
Mega: Son casi las diez, será que no vinieron?
Claude: No, esperamos este momento por mucho tiempo, no creo que...
Mega: Era su cumpleaños o que?
Claude: No, nos conocimos hace unos meses por un clasificado del periódico y optamos por conocernos hoy.
Miré la vestimenta de Claude y razoné.
Mega: Le enseñaste tu foto?
Claude: No, pensamos que era mejor la sorpresa...
Mega: Le dijiste como ibas a estar vestido?
Claude: Si, de saco ocre y...
Mega: A que le habías dicho que la verías en la puerta...
Claude: Si...
Pedí otro Whiskie doble en las rocas. Sabía lo que había pasado. Claro como el agua, lo vieron en la entrada y la chica decidió huir. Ya había comenzado la presentación de cortos y como ya llevaba por invitación de Claude 2 Whiskies dobles, decidí quedarme. Claude no bebe, asi que el me acompañaba con zumos naturales de fruta, de arándano para ser específico. De pronto cuando me quedé observando su vaso lleno de zumo y escuchar su voz, mientras despotricaba contra la tal mujer que le había quebrado el corazón, me dio por mirar al fondo y vi como se acercaba una monumental chica, con un vestido rojo "aqui estoy mirenme" que le ceñía el cuerpo, aquello era una fiesta. Por un momento recé para que esa fuera la sobrina de la amiga de Claude, que por cierto me enteré que se llamaba "Penny" o al menos asi la llamaba él. La diosa de rojo no era la tal sobrina, pero se sentó al otro lado de la barra justo frente a mi. Claude y yo no despegabamos la mirada y de pronto, por décimas de segundo me miró y tuvimos un breve contacto visual que me supo a gloria. Claude empezaba a bostezar y yo como ya estaba prendido y con un reto por delante, ni se me cruzó por la mente el irme. (Que hubiera sido lo correcto) Y como buen macho, me saco la billetera y la tarjeta de débito y llamo al bartender.
Mega: Sírvale otro igual al que está tomando la señorita, cobremelo aquí.
El barman me vio con cara de me da igual e hizo lo que le pedí. La chica se sorprendió con la entrega, pues le dijo también que iba de mi parte. De lejos, me miró y por un momento no hizo nada. Me sentí avergonzado. Bajé la mirada y escuché "Thanks Hun". La miré de nuevo y ambos sonreimos. Justo en ese momento terminaba la presentación de cortos y toda la gente salió de la sala de proyecciones, cuando ya me había armado de valor para caminar unos cuantos metros y acercarme a su persona para intercambiar unas palabras, vi que detrás de ella aparecieron las manos de un gallardo mancebo que le tapaba los ojos y sucedió el típico jueguito de "Quien soy?" Me quería morir, todo el esfuerzo interno para quitarme el miedo se había ido al carajo. Quedé de nuevo con cara de imbécil cuando vi que el monumento comunista se había marchado con el perro capitalista. Son de esas sensaciones de impotencia. Pero Megadoro ya estaba encendido y quería más aventuras, Claude dijo que se marchaba y asi fue, nos despedimos con un gélido abrazo que duró apenas unos segundos, la verdad es que aunque me invitó a los 2 whiskies dobles, su compañía me resultó un poco patética. Esa fue la última vez que vi a Claude.
Me fui caminando ya un poco borracho, pensando en lo mal que me lo había pasado con Claude, la noche estaba fresca y Manhattan estaba a rebozar de gente por la calle. Caminé y caminé. Me encontré en la calle 37 con dos chicas eventualmente guapas que me preguntaron a donde iba. Yo les dije que a casa y me preguntaron si quería ir a una fiesta con ellas. Ya se imaginaran la sonrisa de Megadoro... jeje! El muy ingenuo pensó que ibamos a una fiesta las dos y yo. Para mi sorpresa nos metimos en un local en la esquina de Broadway. El lugar se llamaba "The holly hole" y era un lugar de alterne un tanto amigable, se veía un lugar caro, pero accesible, con los típicos espejos y tubos pordoquier. Las chicas me invitaron a pasar y cuando vi aquello me dio un poco de miedo. Recordé que tenía que ahorrar para fin de mes. Cuando ese pensamiento me pasó por la cabeza ya estaba adentro y vi pasar frente a mi a un monumento parecido al que había visto en la otra fiesta en la que estuve. Esta si me sonrío y me cogió de la mano. Nos fuimos a sentar a una barra y cobré mi consumisión gratis que me regalaron en la entrada, por las dos chicas que me habían traido. La diosa que tenía enfrente decía llamarse "Scarlett", y como ya venía medio pasadito la palabra se me hizo más fácil. Como si eso fuera necesario en ese lugar. Ya estaba terminando mi consumisión de cortesía después de la cual, yo pensaba esfumarme. Pero Scarlett presintió mi huída y se acercó un poco más a mi dejando caer mis manos sobre sus encantos. Me pareció que su olor y la textura de su piel eran artificiales, era un olor como a perfume barato y crema suavizante. Me pidió que la invitara a un trago, y pues... me puse a pensar, hombre, como no voy a invitar a una chica que ha sido tremendamente amable conmigo a una copa, pedí la suya y una cerveza para mi. Le di al bartender mi tarjeta de débito. "Cóbrese ahi" le dije con toda confianza. Después de esa cerveza y ese trago, Scarlett me sugirió "Un baile privado". Por supuesto que Megadoro aceptó. Vaya cosas que vi ese momento... Todo era grandioso! Era como un viaje sin retorno por galaxias desconocidas, era un éxtasis acompañado de música pop del momento. Debía haber puesto cara de circunstancias, por que la tipa cuando terminó me preguntó si estaba bien. Yo le dije que si, e incluimos su cargo a mi tarjeta junto con dos tragos más. (Megadoro, el fin de mes)
De pronto apareció una amiga de Scarlett, esta se llamaba "Vixen" y al verme ya borracho y con la sonrisa fácil, me ofrecieron un baile las dos... aquella tarjeta de débito quedó sin fondos.
Salí del club a las 3 y media de la mañana, iba ciego por el alcohol, en aquel momento me dolía más la conciencia que la cabeza y la panza. El alma de Megadoro no pudo más y entre la soledad de la noche arrojó hasta el último pecado en una esquina. Comenzó a llover, estoy en la calle 37 y necesito llegar a la 87. No tengo ni un puto céntimo encima. No hay metro, no hay bus... Que coño hago yo aquí? Bajo la lluvia, Megadoro caminó y caminó 50 calles hasta llegar a casa.
Y bien, no hace falta que les cuente como hice para llegar a fin de mes. Fue un desastre.
Me tengo que ir, se ha metido una ardilla en el estudio de mi padre y se rehusa a salir, le hemos dado pan y frutas, es una ardilla amigable, encantadora. Tiene la cola peluda y es gorda. Ya les contaré mañana si logro agarrarla.
Ya dejemos a Bebu en paz, les dije que les iba a contar cuando unas streepers me asaltaron y se quedaron con todo mi dinero del mes. Se que la profesión de "teibolera" anda mal ultimamente, con esto de las webcams se les han ido muchos clientes a las páginas porno. Pero en ese tiempo cuando a mi me pasó esto, todavía no estaba tan desarrollada la tecnología como para decir que había una crisis. Una noche de otoño, estaba en mi habitación escribiendo uno de mis tantos guiones, sonó mi teléfono. (les traduciré al español la conversación, por que todo fue en inglés)
Riiing.... Riing...
Megadoro - Bueno...
Claude - Mega eres tú?
Era un buen amigo y actor, Claude, que había trabajado conmigo en un corto que rodamos unos meses atrás. Era todo un personaje. Además de actor, era médico psiquiatra y profesional de las artes marciales. Hablaba 7 idiomas, había nacido en Egipto y se había criado en Argentina, luego emigró a Nueva York donde había vivido toda su vida. Claude era un señor de unos 45 años, una persona solitaria que tenía adicción a los anuncios calsificados personales de los periódicos. Tenía muy mala suerte con las mujeres, sobre todo por su manera de ser. Una personalidad un poco extraña que de entrada cuando conocía a una chica a los 5 minutos, salía con algo tan interesante como ¿Cual es tu signo Zodiacal? O también recuerdo que a la directora de fotografía de un corto le propuso ir a ver su colección de películas porno clásico a su apartamento. Ya se imaginan, que de repente aparezca un señor y les diga "¿Has visto garganta profunda, nena?" o tratando de demostrar sabiduría "¿Te importa que fume mientras comes?, pues si no la has visto ven a mi apartamento, verás que buen porno se hacían en los 70s..." Cosas por el estilo.
Pues sigo con mi conversación entre Claude y Megadoro:
Mega: Si, Claude... eres tú?
Claude: Mega, quieres acompañarme a un festival de cortometrajes en el madison square garden?
Mega: Pues la verdad es que no quiero salir, he gastado mucho, y tu sabes que salir por ahi es caro, no me quiero quedar corto de dinero a fin de mes.
Claude: Mega, te invito yo, no tienes que pagar nada, además tengo entradas para el festival. He quedado con una amiga ahi y dijo que llevaría a su prima menor, que creo que es de tu edad... (Yo en ese tiempo era un chaval)
Mega: .... (Pensando) hmmm.... Pues es que no se....
Claude: Mega, por favor ven conmigo, nos vamos a divertir... Mi amiga es muy guapa y su sobrina al parecer también es actriz.
Mega: Estará buena?
Claude: Buenisima...
Mega: Bueno, si tu me invitas me alisto en 5 minutos y llego.
No me insitió como vieron, me puse una camisa limpia y una chumpa por si hacía fresco. Llegué en el metro al madison square garden, un lugar fascinante con mucha historia, bla bla bla...
Me encontré con Claude a la entrada, el iba vestido con una pajarita en el cuello color amarillo y un traje color ocre un poco sospechoso. Nos saludamos y entramos. Su peculiar vestimenta no lo hacía pasar desapercibido y yo opté por caminar unos metros adelante de él para no sentirme involucrado. Las tales chicas no aparecían por ningún lugar y decidimos esperar en la barra del bar.
Mega: A que horas habías quedado?
Claude: a las nueve.
Mega: Son casi las diez, será que no vinieron?
Claude: No, esperamos este momento por mucho tiempo, no creo que...
Mega: Era su cumpleaños o que?
Claude: No, nos conocimos hace unos meses por un clasificado del periódico y optamos por conocernos hoy.
Miré la vestimenta de Claude y razoné.
Mega: Le enseñaste tu foto?
Claude: No, pensamos que era mejor la sorpresa...
Mega: Le dijiste como ibas a estar vestido?
Claude: Si, de saco ocre y...
Mega: A que le habías dicho que la verías en la puerta...
Claude: Si...
Pedí otro Whiskie doble en las rocas. Sabía lo que había pasado. Claro como el agua, lo vieron en la entrada y la chica decidió huir. Ya había comenzado la presentación de cortos y como ya llevaba por invitación de Claude 2 Whiskies dobles, decidí quedarme. Claude no bebe, asi que el me acompañaba con zumos naturales de fruta, de arándano para ser específico. De pronto cuando me quedé observando su vaso lleno de zumo y escuchar su voz, mientras despotricaba contra la tal mujer que le había quebrado el corazón, me dio por mirar al fondo y vi como se acercaba una monumental chica, con un vestido rojo "aqui estoy mirenme" que le ceñía el cuerpo, aquello era una fiesta. Por un momento recé para que esa fuera la sobrina de la amiga de Claude, que por cierto me enteré que se llamaba "Penny" o al menos asi la llamaba él. La diosa de rojo no era la tal sobrina, pero se sentó al otro lado de la barra justo frente a mi. Claude y yo no despegabamos la mirada y de pronto, por décimas de segundo me miró y tuvimos un breve contacto visual que me supo a gloria. Claude empezaba a bostezar y yo como ya estaba prendido y con un reto por delante, ni se me cruzó por la mente el irme. (Que hubiera sido lo correcto) Y como buen macho, me saco la billetera y la tarjeta de débito y llamo al bartender.
Mega: Sírvale otro igual al que está tomando la señorita, cobremelo aquí.
El barman me vio con cara de me da igual e hizo lo que le pedí. La chica se sorprendió con la entrega, pues le dijo también que iba de mi parte. De lejos, me miró y por un momento no hizo nada. Me sentí avergonzado. Bajé la mirada y escuché "Thanks Hun". La miré de nuevo y ambos sonreimos. Justo en ese momento terminaba la presentación de cortos y toda la gente salió de la sala de proyecciones, cuando ya me había armado de valor para caminar unos cuantos metros y acercarme a su persona para intercambiar unas palabras, vi que detrás de ella aparecieron las manos de un gallardo mancebo que le tapaba los ojos y sucedió el típico jueguito de "Quien soy?" Me quería morir, todo el esfuerzo interno para quitarme el miedo se había ido al carajo. Quedé de nuevo con cara de imbécil cuando vi que el monumento comunista se había marchado con el perro capitalista. Son de esas sensaciones de impotencia. Pero Megadoro ya estaba encendido y quería más aventuras, Claude dijo que se marchaba y asi fue, nos despedimos con un gélido abrazo que duró apenas unos segundos, la verdad es que aunque me invitó a los 2 whiskies dobles, su compañía me resultó un poco patética. Esa fue la última vez que vi a Claude.
Me fui caminando ya un poco borracho, pensando en lo mal que me lo había pasado con Claude, la noche estaba fresca y Manhattan estaba a rebozar de gente por la calle. Caminé y caminé. Me encontré en la calle 37 con dos chicas eventualmente guapas que me preguntaron a donde iba. Yo les dije que a casa y me preguntaron si quería ir a una fiesta con ellas. Ya se imaginaran la sonrisa de Megadoro... jeje! El muy ingenuo pensó que ibamos a una fiesta las dos y yo. Para mi sorpresa nos metimos en un local en la esquina de Broadway. El lugar se llamaba "The holly hole" y era un lugar de alterne un tanto amigable, se veía un lugar caro, pero accesible, con los típicos espejos y tubos pordoquier. Las chicas me invitaron a pasar y cuando vi aquello me dio un poco de miedo. Recordé que tenía que ahorrar para fin de mes. Cuando ese pensamiento me pasó por la cabeza ya estaba adentro y vi pasar frente a mi a un monumento parecido al que había visto en la otra fiesta en la que estuve. Esta si me sonrío y me cogió de la mano. Nos fuimos a sentar a una barra y cobré mi consumisión gratis que me regalaron en la entrada, por las dos chicas que me habían traido. La diosa que tenía enfrente decía llamarse "Scarlett", y como ya venía medio pasadito la palabra se me hizo más fácil. Como si eso fuera necesario en ese lugar. Ya estaba terminando mi consumisión de cortesía después de la cual, yo pensaba esfumarme. Pero Scarlett presintió mi huída y se acercó un poco más a mi dejando caer mis manos sobre sus encantos. Me pareció que su olor y la textura de su piel eran artificiales, era un olor como a perfume barato y crema suavizante. Me pidió que la invitara a un trago, y pues... me puse a pensar, hombre, como no voy a invitar a una chica que ha sido tremendamente amable conmigo a una copa, pedí la suya y una cerveza para mi. Le di al bartender mi tarjeta de débito. "Cóbrese ahi" le dije con toda confianza. Después de esa cerveza y ese trago, Scarlett me sugirió "Un baile privado". Por supuesto que Megadoro aceptó. Vaya cosas que vi ese momento... Todo era grandioso! Era como un viaje sin retorno por galaxias desconocidas, era un éxtasis acompañado de música pop del momento. Debía haber puesto cara de circunstancias, por que la tipa cuando terminó me preguntó si estaba bien. Yo le dije que si, e incluimos su cargo a mi tarjeta junto con dos tragos más. (Megadoro, el fin de mes)
De pronto apareció una amiga de Scarlett, esta se llamaba "Vixen" y al verme ya borracho y con la sonrisa fácil, me ofrecieron un baile las dos... aquella tarjeta de débito quedó sin fondos.
Salí del club a las 3 y media de la mañana, iba ciego por el alcohol, en aquel momento me dolía más la conciencia que la cabeza y la panza. El alma de Megadoro no pudo más y entre la soledad de la noche arrojó hasta el último pecado en una esquina. Comenzó a llover, estoy en la calle 37 y necesito llegar a la 87. No tengo ni un puto céntimo encima. No hay metro, no hay bus... Que coño hago yo aquí? Bajo la lluvia, Megadoro caminó y caminó 50 calles hasta llegar a casa.
Y bien, no hace falta que les cuente como hice para llegar a fin de mes. Fue un desastre.
Me tengo que ir, se ha metido una ardilla en el estudio de mi padre y se rehusa a salir, le hemos dado pan y frutas, es una ardilla amigable, encantadora. Tiene la cola peluda y es gorda. Ya les contaré mañana si logro agarrarla.
Segunda lección de cine
Mis lectores queridos,
Pues me pasé la noche en vela pensando en las cosas que les iba a escribir este día. Esto del blog me parece una pasada, de repente la gente te lee y como que eso lo hace más interesante aun.
Creo yo que se trata de una cuestión de ego, sobre todo. Pues el hecho de sentirse escritor y que hay gente que lo sigue a uno, le da como seguridad a la hora de escribir. Gracias a Dios en esta época tengo bastante tiempo libre. El tiempo... Mucha gente quisiera un poco de tiempo libre, para poder descansar o leer, o hacer lo que les ronque la gana. Yo me lo gasto escribiendo. Me siento como liberado cuando pongo las manos en un teclado y escucho el tecleo del plástico contra el plástico. Lo siento, sigo divagando, gracias por recordármelo.
Les contaba ayer acerca del genial director de cine que recibió su primera lección de guión y dirección cinematográfica. El fracaso con su primer cortometraje le hizo poner los pies sobre la tierra. Descubrió que no era un genio y que tenía que currarselo más para conseguir el reconocimiento de esos idiotas. Me preparé para mi segundo cortometraje con mucha ilusión. Escribí el guión más genial del mundo para un corto mudo. Una historia de amor entre un mimo y un pájaro.
Esta es una breve sinopsis de aquel gran guión para cortometraje: (Lo siento, está registrado en la oficina de registros de Nueva York)
Un mimo vive sólo en la ciudad de Manhattan junto con su pájaro. Éste se pierde en la ciudad cuando el distraido mimo deja la ventana abierta en su casa. El mimo llega cansado, después de arduo día de trabajo para poder darle de comer a su amado pájaro. Cuando llega, el canario ha huido. El mimo desesperado llora y llora hasta que se le ocurrió salir a buscarlo por la ciudad. Busca en los lugares mas recónditos y absurdos. Encima de los rascacielos, en los arboles del central park, dentro de los buzones... En fin, en todos los lugares posibles, sin ningún éxito. Al final llega a su casa para suicidarse, cuando está a punto de quitarse la vida, el pájaro canta, siempre estuvo en el apartamento, nunca se fue, solo tenía que buscar un poco más. Escribí ese final algo ambiguo para que la gente pensara. Dejé entre dicho si se suicidaba o no. Me gusta jugar con la mente del espectador.
Pues estaba puliendo el tal guión, cuando de repente pasó frente a mis ojos la cosa más linda que yo vi jamás... Una mujer de unos 21 años, de pelo negro, corto, con facciones extremadamente finas. Ella era actriz y su nombre era Adriana. Pasé todo ese día pensando en como el sol se reflejaba en su pelo, su voz era terciopelo cuando hablaba. Ella era amiga de una compañera de clase y de esa manera pude acceder a ella facilmente en un bar. Con un par de cervezas en un lugar frente a "Union Square", me atreví a acercarme. Dije "Hola" y ella me sonrió, aquello era perfecto! Tenía acento castellano, la condenada era Gallega. Yo ya había estado en España una vez y empezó la platica. La niña resultó ser hija de uno de los diseñadores más famosos de España, ella obviamente era el rostro de la marca y quería probar suerte como actriz en Nueva York. Esa noche, en cuestión de segundos cambié el guión del mimo y el pájaro, pensé para mis adentros "Esta historia puede esperar" Por que no me la podía imaginar a ella vestida de mimo ni mucho menos de pájaro. Así que le dije "Tengo un corto que estoy haciendo y necesito a alguien como tú para la actriz principal" Ella me sonrió y me dijo "Bien, ¿de que trata el corto?"
Y yo que ya llevaba para ese momento unas 5 cervezas, me saqué debajo de la manga la historia mas tonta que se me podía ocurrir. La historia de un tipo que se enamora de una tipa en la sala de espera de un consultorio psiquiátrico. Lo del consultorio psiquiátrico me venía al pelo, ya que mi tío, con quien yo vivía, era psiquiatra y tenía una clínica muy bonita en el centro de Manhattan. En aquel momento, yo ya había tenido un par de reuniones con los de mi equipo técnico acerca del guión del mimo. Podía alegar que necesitaba más recursos para poder hacer aquel corto, y en ese momento no los tenía y necesitabamos posponer ese guión para hacer uno más sencillo. Todos lo entenderían, no podía dejar pasar la oportunidad de acercarme a este ángel que cayó del cielo. Acababa la noche, Adriana y yo terminamos comiendo pizza en un lugar de la calle 57, nos reímos tanto... Al final ella aceptó ser mi actriz.
Emocionado regresé a mi apartamento, esa misma noche me puse a escribir ese nuevo guión que ya tenía en mi cabeza. Al final no me quedó tan mal, solamente no me gustaba el título "daydream". (Ahora miro hacia atrás y veo lo cursi que era) Iba de este chico que conocía a esta chica en el consultorio y soñaba que la enamoraba y la terminaba besando en el central park. Jamás se me había cruzado por la cabeza actuar, por Dios... Soy más tímido e introvertido que Hugh Jackman en invierno! Además, me pongo demasiado nervioso delante de las cámaras. ¿Pero iba a dejar que otro besara a mi musa? No no no... Jamás! Ese papel lo había creado yo para acercarme a esta mujer que me tenía loco. Ni se me cruzo por la cabeza hacer un casting, simplemente le dije al productor que yo sería el protagonista. Se hicieron todos los arreglos de preproducción, todo preparado, locaciones, equipo, película virgen, hasta un gato... Por que lo del consultorio psiquiátrico iba por que al final la tal mujer no era la mujer si no un gato, que mi personaje miraba en forma de mujer por que estaba mal de la cabeza... (Ahhh... A que a partir de aquí ya les está interesando más la historia de mi guión) Por supuesto que Adriana y yo nos reunimos cuantas veces era necesario para discutir acerca de los personajes. En el fondo, yo llegué a pensar en algún momento que ella se había enterado de mis verdaderas intenciones. Pero no fue así, ya les diré por que. Continuamos con el proyecto, rodamos el corto y la última escena era la escena del beso en el central park. Fue algo grandioso! Repetimos y repetimos la escena hasta que quedó perfecta para el criterio del director, y ¿quien era el director entonces? YO!!! Me aburrí de besarla aquel día, al final hasta nos despedimos de beso, como si ya la acción era algo cotidiana. No vi a Adriana toda la siguiente semana y no contestaba mis llamadas, edité mi corto y la invité a la presentación. Ya me imaginaba yo de la mano de mi musa entrando al cine. Cual fue mi sorpresa que se apagaron las luces, la esperé hasta el último momento y con un poco de frustración comenzaron a aparecer los cortos de mis demás compañeros. Era unos cortos horribles aquellos. Me distraje de lo que me molestaba viendo los errores en el trabajo de los demás. De repente, la puerta se abrió. Era Adriana. No venía sola, venía de la mano con un tipo al cual sólo le pude ver el perfil. Era un perfil griego, muy elegante. Un tipo al que pude distinguir de traje. Se me subieron los colores, aunque la sala estaba oscura, no sabía que hacer. Si hacer un breve gesto de saludo o hacer que no había percibido nada. Me quedé inmóvil. Llegó el momento de la presentación de mi corto. ¡Que bien había quedado! Obviamente era la química entre Adriana y yo lo que hacía que aquello brillara. La gente aplaudió, yo aplaudí. Las luces se encendieron, y ahí estaban los dos. No habían visto el corto. No paraban de besarse, escuché como mi corazón se quebraba poquito a poquito. Mis amigos se levantaron para saludarme y yo no podía hablar. La ingrata se levantó para saludarme junto con ese .... Me lo presentó y yo como gilipollas sonreí. Estuvimos hablando un gran rato. Él era ejecutivo de uno de los bancos más grandes de Nueva York y yo un estudiante de cine. Recordé en aquel momento las risas en la pizzería de la 57, de lo bien que lo habíamos pasado aquella noche. Me quedé con ese recuerdo. Hasta años más tarde que nos encontramos un día de primavera en Madrid... Pero esa ya es otra historia que les contaré mucho más adelante.
Si vienen mañana, les voy a contar la historia de lo que me sucedió con unas streepers en un streep club en Manhattan. Donde terminé sin un cinco en la cartera cuando era día 12 de mes, y todo lo que me había gastado era toda la mensualidad.
Pues me pasé la noche en vela pensando en las cosas que les iba a escribir este día. Esto del blog me parece una pasada, de repente la gente te lee y como que eso lo hace más interesante aun.
Creo yo que se trata de una cuestión de ego, sobre todo. Pues el hecho de sentirse escritor y que hay gente que lo sigue a uno, le da como seguridad a la hora de escribir. Gracias a Dios en esta época tengo bastante tiempo libre. El tiempo... Mucha gente quisiera un poco de tiempo libre, para poder descansar o leer, o hacer lo que les ronque la gana. Yo me lo gasto escribiendo. Me siento como liberado cuando pongo las manos en un teclado y escucho el tecleo del plástico contra el plástico. Lo siento, sigo divagando, gracias por recordármelo.
Les contaba ayer acerca del genial director de cine que recibió su primera lección de guión y dirección cinematográfica. El fracaso con su primer cortometraje le hizo poner los pies sobre la tierra. Descubrió que no era un genio y que tenía que currarselo más para conseguir el reconocimiento de esos idiotas. Me preparé para mi segundo cortometraje con mucha ilusión. Escribí el guión más genial del mundo para un corto mudo. Una historia de amor entre un mimo y un pájaro.
Esta es una breve sinopsis de aquel gran guión para cortometraje: (Lo siento, está registrado en la oficina de registros de Nueva York)
Un mimo vive sólo en la ciudad de Manhattan junto con su pájaro. Éste se pierde en la ciudad cuando el distraido mimo deja la ventana abierta en su casa. El mimo llega cansado, después de arduo día de trabajo para poder darle de comer a su amado pájaro. Cuando llega, el canario ha huido. El mimo desesperado llora y llora hasta que se le ocurrió salir a buscarlo por la ciudad. Busca en los lugares mas recónditos y absurdos. Encima de los rascacielos, en los arboles del central park, dentro de los buzones... En fin, en todos los lugares posibles, sin ningún éxito. Al final llega a su casa para suicidarse, cuando está a punto de quitarse la vida, el pájaro canta, siempre estuvo en el apartamento, nunca se fue, solo tenía que buscar un poco más. Escribí ese final algo ambiguo para que la gente pensara. Dejé entre dicho si se suicidaba o no. Me gusta jugar con la mente del espectador.
Pues estaba puliendo el tal guión, cuando de repente pasó frente a mis ojos la cosa más linda que yo vi jamás... Una mujer de unos 21 años, de pelo negro, corto, con facciones extremadamente finas. Ella era actriz y su nombre era Adriana. Pasé todo ese día pensando en como el sol se reflejaba en su pelo, su voz era terciopelo cuando hablaba. Ella era amiga de una compañera de clase y de esa manera pude acceder a ella facilmente en un bar. Con un par de cervezas en un lugar frente a "Union Square", me atreví a acercarme. Dije "Hola" y ella me sonrió, aquello era perfecto! Tenía acento castellano, la condenada era Gallega. Yo ya había estado en España una vez y empezó la platica. La niña resultó ser hija de uno de los diseñadores más famosos de España, ella obviamente era el rostro de la marca y quería probar suerte como actriz en Nueva York. Esa noche, en cuestión de segundos cambié el guión del mimo y el pájaro, pensé para mis adentros "Esta historia puede esperar" Por que no me la podía imaginar a ella vestida de mimo ni mucho menos de pájaro. Así que le dije "Tengo un corto que estoy haciendo y necesito a alguien como tú para la actriz principal" Ella me sonrió y me dijo "Bien, ¿de que trata el corto?"
Y yo que ya llevaba para ese momento unas 5 cervezas, me saqué debajo de la manga la historia mas tonta que se me podía ocurrir. La historia de un tipo que se enamora de una tipa en la sala de espera de un consultorio psiquiátrico. Lo del consultorio psiquiátrico me venía al pelo, ya que mi tío, con quien yo vivía, era psiquiatra y tenía una clínica muy bonita en el centro de Manhattan. En aquel momento, yo ya había tenido un par de reuniones con los de mi equipo técnico acerca del guión del mimo. Podía alegar que necesitaba más recursos para poder hacer aquel corto, y en ese momento no los tenía y necesitabamos posponer ese guión para hacer uno más sencillo. Todos lo entenderían, no podía dejar pasar la oportunidad de acercarme a este ángel que cayó del cielo. Acababa la noche, Adriana y yo terminamos comiendo pizza en un lugar de la calle 57, nos reímos tanto... Al final ella aceptó ser mi actriz.
Emocionado regresé a mi apartamento, esa misma noche me puse a escribir ese nuevo guión que ya tenía en mi cabeza. Al final no me quedó tan mal, solamente no me gustaba el título "daydream". (Ahora miro hacia atrás y veo lo cursi que era) Iba de este chico que conocía a esta chica en el consultorio y soñaba que la enamoraba y la terminaba besando en el central park. Jamás se me había cruzado por la cabeza actuar, por Dios... Soy más tímido e introvertido que Hugh Jackman en invierno! Además, me pongo demasiado nervioso delante de las cámaras. ¿Pero iba a dejar que otro besara a mi musa? No no no... Jamás! Ese papel lo había creado yo para acercarme a esta mujer que me tenía loco. Ni se me cruzo por la cabeza hacer un casting, simplemente le dije al productor que yo sería el protagonista. Se hicieron todos los arreglos de preproducción, todo preparado, locaciones, equipo, película virgen, hasta un gato... Por que lo del consultorio psiquiátrico iba por que al final la tal mujer no era la mujer si no un gato, que mi personaje miraba en forma de mujer por que estaba mal de la cabeza... (Ahhh... A que a partir de aquí ya les está interesando más la historia de mi guión) Por supuesto que Adriana y yo nos reunimos cuantas veces era necesario para discutir acerca de los personajes. En el fondo, yo llegué a pensar en algún momento que ella se había enterado de mis verdaderas intenciones. Pero no fue así, ya les diré por que. Continuamos con el proyecto, rodamos el corto y la última escena era la escena del beso en el central park. Fue algo grandioso! Repetimos y repetimos la escena hasta que quedó perfecta para el criterio del director, y ¿quien era el director entonces? YO!!! Me aburrí de besarla aquel día, al final hasta nos despedimos de beso, como si ya la acción era algo cotidiana. No vi a Adriana toda la siguiente semana y no contestaba mis llamadas, edité mi corto y la invité a la presentación. Ya me imaginaba yo de la mano de mi musa entrando al cine. Cual fue mi sorpresa que se apagaron las luces, la esperé hasta el último momento y con un poco de frustración comenzaron a aparecer los cortos de mis demás compañeros. Era unos cortos horribles aquellos. Me distraje de lo que me molestaba viendo los errores en el trabajo de los demás. De repente, la puerta se abrió. Era Adriana. No venía sola, venía de la mano con un tipo al cual sólo le pude ver el perfil. Era un perfil griego, muy elegante. Un tipo al que pude distinguir de traje. Se me subieron los colores, aunque la sala estaba oscura, no sabía que hacer. Si hacer un breve gesto de saludo o hacer que no había percibido nada. Me quedé inmóvil. Llegó el momento de la presentación de mi corto. ¡Que bien había quedado! Obviamente era la química entre Adriana y yo lo que hacía que aquello brillara. La gente aplaudió, yo aplaudí. Las luces se encendieron, y ahí estaban los dos. No habían visto el corto. No paraban de besarse, escuché como mi corazón se quebraba poquito a poquito. Mis amigos se levantaron para saludarme y yo no podía hablar. La ingrata se levantó para saludarme junto con ese .... Me lo presentó y yo como gilipollas sonreí. Estuvimos hablando un gran rato. Él era ejecutivo de uno de los bancos más grandes de Nueva York y yo un estudiante de cine. Recordé en aquel momento las risas en la pizzería de la 57, de lo bien que lo habíamos pasado aquella noche. Me quedé con ese recuerdo. Hasta años más tarde que nos encontramos un día de primavera en Madrid... Pero esa ya es otra historia que les contaré mucho más adelante.
Si vienen mañana, les voy a contar la historia de lo que me sucedió con unas streepers en un streep club en Manhattan. Donde terminé sin un cinco en la cartera cuando era día 12 de mes, y todo lo que me había gastado era toda la mensualidad.
domingo, 7 de enero de 2007
El ciudadano se presenta...
Hola,
Soy Megadoro, nací en el siglo pasado, en el último cuarto de ese escabroso, pero colorido, siglo veinte. Nací en un país muy pequeño, que no voy a mencionar por que creo que con el tiempo me he convertido en un ciudadano del mundo, son tantas las ciudades donde he vivido y donde siento que pertenezco que ya he dejado de decir mi nacionalidad. No por malinchista, es simplemente que de donde vengo, de ese pequeño universo, ese planeta chiquito, no existen las estaciones del año, llueve todos los días y por eso dejó de ser mi casa y decidí ser un ciudadano con ciudadanía mundial. Ahora mismo mucha gente piensa, ¿Pero este vive de ilegal en todos esos sitios? NO. Me las he ingeniado para poder estar en muchos lugares, sorprendentemente, siempre me han acogido y me han recibido con cierta alegría, trabajando de lugar en lugar, haciendo esto, lo otro... Les he de confesar que lo mío es el cine. Pasé varios años de mi vida estudiando ese arte que nos hace soñar y pensar que la vida tiene sentido. Creo que en parte por querer sacar adelante mis sueños un día hice mi maleta y decidí huir de ese lugar donde no hay estaciones. Me dolieron muchas cosas, una de ellas y quizás la mas importante, fueron las lágrimas de mi madre. La última vez que me despedí de ella, su abrazo fue un adiós, me hizo saber que aunque regresara a casa un día, me habría ido de su lado para siempre. Ala! a la calle, a explorar el mundo y cuando estuve por ahí afuera me di cuenta que todo es lo mismo. Los seres humanos estamos hechos de la misma materia, tenemos los mismos pensamientos, con diferencias de idioma, cultura, etc. Somos gilipollas por naturaleza.
Siguiendo el sueño cinematográfico me fui a esa gran metrópolis que todos llaman Nueva York, a mi me gusta llamarla Manhattan, esa isla con forma de pene que a simple vista da miedo y te impacta. Te hace cuidarte un poco el trasero por que en ese lugar todos te quieren dar por culo, así que hay que cuidarse las espaldas y ver bien por donde se camina. He de aclarar con esto, que soy heterosexual, un gran amante de las mujeres, de las que se han dejado, por supuesto, por que uno habla de las mujeres como si uno pudiera darse el lujo de tener una cada día. Y la verdad es que uno da gracias a Dios, el día cuando encuentra alguna chica que quiera compartir mas de un saludo con uno. No es que sea feo, siempre me he considerado que tengo mis dones de seducción, a parte de la palabra, que la tengo fácil, aunque, he de admitir que ante una mujer me vuelvo tímido y las inseguridades salen a flote. Bueno, ya me salí de mi tema, les estaba hablando de cine, del ciudadano Kane, no, perdón del ciudadano del mundo. Me van a disculpar si ven que me salgo del punto de vez en cuando, pero tiendo a divagar, así que cuando vean que me estoy yendo por alguna tangente, recordádmelo, por favor, así regreso al tema... El cine, vamos a ver, pues, entré por primera vez en la escuela de cine, después que mi madre me insistió varias veces para que estudiara primero una carrera de provecho, como publicidad o comunicación o algo así para tener un colchón donde caer el día que me diera cuenta que del cine no iba a comer. Pero uno va detrás de Tarantino y de Truffaut y de Spielberg, creyendo que lo único que uno necesita para demostrar su genialidad es que le pongan una cámara frente a su cara, así el mundo entero verá la gran película que soy capaz de hacer. Soy un narrador nato, he leído cientos de libros, la mitad de ellos sobre cine, y he tomado una actitud y una pose de intelectual, un tipo pensante, de izquierdas, que se informa, que cada palabra que sale de mi boca es genial. Finalmente tuve la oportunidad de tener una cámara frente a mis ojos, miraba todo por el visor como un plano secuencia. Aquí está el nuevo Orson, quitense todos que ahi voy. Vaya mierda de cortometraje que hice, mi profesor de dirección y guión cinematográfico no sabían que decir al respecto sobre mi trabajo. Los actores estaban mal dirigidos, el guión era más sacado de una novela de Paul Auster que otra cosa, donde al personaje le sucedían cosas en el interior, pero no eramos capaces, los pobres expectadores, de leer el pensamiento del actor. Aprendí, que en cine se cuentan historias donde a los personajes les suceden cosas y vemos el desarrollo de esas cosas que le suceden, por el exterior, jamás vamos a saber lo que el personaje le pasa por la cabeza, a menos que lo demuestre con una accióno una voz en off. Eso es el buen cine, cuando vemos a los personajes y sabemos lo que hay en su cabeza por las acciones que realiza. Bueno, aquí termino mi primer entrada en mi blog, mañana les voy a seguir contando de mi segundo cortometraje y donde conocí a una chica actríz de la cual me enamoré y a la cual invité a interpretar un personaje en mi corto, donde yo era el protagonista, obviamente me inventé el guión para besarla... Pero si lo quieren leer, vengan mañana. Les voy a seguir escribiendo a diario, a ver si no me da pereza y me pongo a hacer otra cosa. Les prometo que si me leen, les escribiré todos los días.
Soy Megadoro, nací en el siglo pasado, en el último cuarto de ese escabroso, pero colorido, siglo veinte. Nací en un país muy pequeño, que no voy a mencionar por que creo que con el tiempo me he convertido en un ciudadano del mundo, son tantas las ciudades donde he vivido y donde siento que pertenezco que ya he dejado de decir mi nacionalidad. No por malinchista, es simplemente que de donde vengo, de ese pequeño universo, ese planeta chiquito, no existen las estaciones del año, llueve todos los días y por eso dejó de ser mi casa y decidí ser un ciudadano con ciudadanía mundial. Ahora mismo mucha gente piensa, ¿Pero este vive de ilegal en todos esos sitios? NO. Me las he ingeniado para poder estar en muchos lugares, sorprendentemente, siempre me han acogido y me han recibido con cierta alegría, trabajando de lugar en lugar, haciendo esto, lo otro... Les he de confesar que lo mío es el cine. Pasé varios años de mi vida estudiando ese arte que nos hace soñar y pensar que la vida tiene sentido. Creo que en parte por querer sacar adelante mis sueños un día hice mi maleta y decidí huir de ese lugar donde no hay estaciones. Me dolieron muchas cosas, una de ellas y quizás la mas importante, fueron las lágrimas de mi madre. La última vez que me despedí de ella, su abrazo fue un adiós, me hizo saber que aunque regresara a casa un día, me habría ido de su lado para siempre. Ala! a la calle, a explorar el mundo y cuando estuve por ahí afuera me di cuenta que todo es lo mismo. Los seres humanos estamos hechos de la misma materia, tenemos los mismos pensamientos, con diferencias de idioma, cultura, etc. Somos gilipollas por naturaleza.
Siguiendo el sueño cinematográfico me fui a esa gran metrópolis que todos llaman Nueva York, a mi me gusta llamarla Manhattan, esa isla con forma de pene que a simple vista da miedo y te impacta. Te hace cuidarte un poco el trasero por que en ese lugar todos te quieren dar por culo, así que hay que cuidarse las espaldas y ver bien por donde se camina. He de aclarar con esto, que soy heterosexual, un gran amante de las mujeres, de las que se han dejado, por supuesto, por que uno habla de las mujeres como si uno pudiera darse el lujo de tener una cada día. Y la verdad es que uno da gracias a Dios, el día cuando encuentra alguna chica que quiera compartir mas de un saludo con uno. No es que sea feo, siempre me he considerado que tengo mis dones de seducción, a parte de la palabra, que la tengo fácil, aunque, he de admitir que ante una mujer me vuelvo tímido y las inseguridades salen a flote. Bueno, ya me salí de mi tema, les estaba hablando de cine, del ciudadano Kane, no, perdón del ciudadano del mundo. Me van a disculpar si ven que me salgo del punto de vez en cuando, pero tiendo a divagar, así que cuando vean que me estoy yendo por alguna tangente, recordádmelo, por favor, así regreso al tema... El cine, vamos a ver, pues, entré por primera vez en la escuela de cine, después que mi madre me insistió varias veces para que estudiara primero una carrera de provecho, como publicidad o comunicación o algo así para tener un colchón donde caer el día que me diera cuenta que del cine no iba a comer. Pero uno va detrás de Tarantino y de Truffaut y de Spielberg, creyendo que lo único que uno necesita para demostrar su genialidad es que le pongan una cámara frente a su cara, así el mundo entero verá la gran película que soy capaz de hacer. Soy un narrador nato, he leído cientos de libros, la mitad de ellos sobre cine, y he tomado una actitud y una pose de intelectual, un tipo pensante, de izquierdas, que se informa, que cada palabra que sale de mi boca es genial. Finalmente tuve la oportunidad de tener una cámara frente a mis ojos, miraba todo por el visor como un plano secuencia. Aquí está el nuevo Orson, quitense todos que ahi voy. Vaya mierda de cortometraje que hice, mi profesor de dirección y guión cinematográfico no sabían que decir al respecto sobre mi trabajo. Los actores estaban mal dirigidos, el guión era más sacado de una novela de Paul Auster que otra cosa, donde al personaje le sucedían cosas en el interior, pero no eramos capaces, los pobres expectadores, de leer el pensamiento del actor. Aprendí, que en cine se cuentan historias donde a los personajes les suceden cosas y vemos el desarrollo de esas cosas que le suceden, por el exterior, jamás vamos a saber lo que el personaje le pasa por la cabeza, a menos que lo demuestre con una accióno una voz en off. Eso es el buen cine, cuando vemos a los personajes y sabemos lo que hay en su cabeza por las acciones que realiza. Bueno, aquí termino mi primer entrada en mi blog, mañana les voy a seguir contando de mi segundo cortometraje y donde conocí a una chica actríz de la cual me enamoré y a la cual invité a interpretar un personaje en mi corto, donde yo era el protagonista, obviamente me inventé el guión para besarla... Pero si lo quieren leer, vengan mañana. Les voy a seguir escribiendo a diario, a ver si no me da pereza y me pongo a hacer otra cosa. Les prometo que si me leen, les escribiré todos los días.
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