Hoy, 16 de marzo de 2009 cuando he dormido a penas un par de horas, por estar pendiente de las noticias, y por que en más de algún momento pensé que algo podía ir mal, me levanto y me doy cuenta que no ha sido un sueño, que todo fue real. Ganamos la mayoría esta vez y estamos a las puertas del cambio. Esto lo soñé desde mi adolescencia, pero nunca pensé que nos tocaría a nosotros vivirla. Es cierto señores, la democracia funciona en nuestro país, un poco a patadas, pero funciona, un poco a la fuerza y con el “seño” fruncido, pero esta vez funcionó. Lo que más celebramos no es que vaya a llegar un gobierno tirano comunista a comerse a los niños y a quitarnos todo, (Como dicen los más radicales de la oposición) si no, la revolución interna, el cambio de pensamiento de toda una generación. En este momento, recuerdo todas las cosas por las cuales siempre quise irme de mi país, siempre pensé al igual que muchos, que El Salvador no
era mi lugar, que es un karma nacer ahí, etc. Por todo ese pensamiento cerrado, cuadrado, simplista, pensamiento de terrateniente, con sombrero y pistola. Que las cosas no se pueden, que todo es imposible, que te vean raro por no tener una carrera “de provecho”. O que sos maricón por que usas el pelo diferente. Utopías dijo un conocido de mi padre. Estoy con lágrimas en los ojos, celebrando nuestro triunfo, que estoy seguro no hará mucho en 5 años, no será un cambio radical donde los pobres dejarán de ser pobres, para eso, desgraciadamente necesitamos mucho tiempo, es más bien una señal de que hemos cambiado, que si podemos cuando le entramos con fuerza a cualquier cosa.
Hoy recuerdo a Monseñor Romero, recuerdo a todos, no importa de que bando, los que murieron en la guerra, todos nuestros hermanos que tuvieron que irse, como hubieran deseado vivir este momento. Pero todo valió la pena, solamente por celebrar este día toda la sangre derramada valió la pena. Por que ganó la democracia, ganó la libertad, ganamos los que tenemos sueños, los que pensamos diferente, ganamos los que muchos nos tildan de “raros” y también los que vamos más allá de cualquier obstáculo.
Hace unos meses envidiaba a los gringos, decía “como se sentirán de orgullosos con ese cambio?” Ahora, tengo los pelos de punta del orgullo, no me cabe en el cuerpo, quisiera ponerme una camiseta en este momento que diga SOY ORGULLOSO DE SER SALVADOREÑO y gritarlo a los cuatro vientos para que lo sepa TODO EL MUNDO!!!
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1 comentario:
..Y yo estuve también ahí y es una de las cosas por las que no olvido el 2009 :)
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