martes, 11 de mayo de 2010
lunes, 1 de marzo de 2010
A los ratones también les gusta el queso
Después de mucho buscar eso en aquel lugar. Aunque nadie sepa lo que es ni donde lo estoy buscando. Después de haber aprendido las lecciones y más sin embargo nunca hacer las tareas, aun así regresé intacto a mi esencia. Cansado, irritado por el viento y manchado por las gotas de lluvia, me siento a descansar y me entero que tu nombre siempre estuvo pintado en la pared. Siempre te tuve al frente y nunca te vi. Quizás por que mi vista era aclamada en el horizonte, y me perdí en aquel lugar buscando en los rincones redondos y escarbando agujeros en el cemento, queriéndome comer el mundo en dos bocados. Pensando que la luna era de queso y que las estrellas eran los ratones y el sol era Dios, el jefe de los ratones y les ordenaba que se comieran a la luna. Por que a los ratones también les gusta el queso. Queriendo jugar a ser Dios, uno de esos ratones me mordió y la mordida fue tal que me hizo regresar a casa, sentarme, relajarme y mirar alrededor y darme cuenta que tu nombre siempre estuvo pintado en la pared.
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